21 noviembre 2013

La Cafeína...

Esta es mi historia entre ella y yo:
Todo comenzó una noche de enero de hace algunos años...
Yo como cualquier otra persona y a la edad de 24 años consumía cafeína de forma normal o mejor dicho como algo normal, hasta que comenzó a afectar mi sistema nervioso, y con esto simplemente digo que tomar cafeína me afectaba como si fuera una niña, me producía insomnio, vivía gran parte del día nerviosa y sentía algo raro en el corazón que no sabía que era y que después de 8 años me diagnosticaron como extrasístoles.Afectación que  no la asume al 100 % ella sino ciertas cosas que estaban sucediendo en mi vida y que estaban haciendo que todo en su conjunto me afectara de esa forma.
Como todo en esta vida y como suelo decir yo, nada es solo por algo sino por un acumulo de cosas y el caso es que al dia siguiente de aquella noche me vi en la linda senda de los descafeinados, recomendación que me dió una Dra en el servivio de urgencias del hospital de la ciudad en la que vivo después de darme un tranquilizante porque el vaso de coca-cola que bebí esa noche en la cena me había acelerado tanto que allí terminé.
Al principio no le di mayor importancia ya que tenemos la opción aquí en Europa de acceder a productos descafeinados como el café y la coca-cola como no sucede en otras partes 
del mundo.
Hay muchos artículos en donde se puede buscar información sobre el tema, artículos y foros inclusive que hablan entre otras cosas de como afecta realmente al sistema nervioso, de cual es el proceso de descafeinado del café y que porcentaje de cafeína contiene ( en Europa la legislación obliga a las empresas productoras de café a descafeinarlo en un 99.9 % ), etc.
Mi experiencia asegura que si el dejar de consumir cafeína me afectó, más me afectó saber que el café que consumía, supuestamente sin cafeína, contenía un 0.01 % de la misma ( dato al que llegué por intermedio de una amiga Dra que comentó tal cosa como algo normal, lo que provocó en mi la necesidad de buscar información y leer sobre el tema ).
 Eso fué el antes y el después porque pasé de tomar los cafés descafeinados a no tomar café, ya que a partir de ese dia ese mínimo porcentaje de cafeína comenzó a afectarme ( el poder de la mente) y desde luego no es que lo necesite sino que, como ser humano que soy, así como a todo uno se acostumbra, cuando algo es prohibido( casi casi ) cuesta mucho dejarlo u olvidarlo.
No lo echo de menos  porque suelo tomar uno o dos a la semana ( no solo por el gusto de tomarlo sino quizás porque no deba hacerlo, descafeinado claro), pero también he de decir que tomo también de tres a cuatro tilas para "revertir su efecto" aunque vuelvo a decir que no solo revierto el efecto de ella sino mi propia naturaleza nerviosa.
Muchos dicen que lo mío es psicológico y de verdad pienso que si mi cardiólogo me dijera que ya no me afecta y que puedo volver a tomar cafeína...aún así me afectaría, y que si mañana viene alguien y me dice que descubrieron que el agua potable contiene un 0,00001 % de cafeína segura estoy que me afectaría beber agua, por lo que debo darles la razón aunque no probaré desde luego un café "normal" solo para poner en juicio o para afirmar dicho pensamiento.
 El poder de la mente es tan grande que puede afectar a ese punto la "vida normal" de una persona, en este caso mi persona.
En fin, que la cafeína y yo no somos buenas amigas, no por ella sino por mi !

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